Cerramos una etapa: vendemos la planta de biogás Makassar
15 abril 2026
El proyecto ha dejado de ser estratégico para la cooperativa por motivos técnicos, económicos y medioambientales
Fue la primera planta de biogás del Estado promovida y gestionada por la ciudadanía
Después de más de una década de actividad, hemos decidido vender la planta de biogás Makassar, ubicada en Torregrossa (Lleida, Cataluña). Esta decisión llega después de un proceso de análisis interno que nos ha llevado a concluir que el proyecto ya no es estratégico para Som Energia, tanto por motivos técnicos como económicos y ambientales.
Makassar empezó a funcionar en 2014 y fue la primera planta de biogás del Estado promovida y gestionada por la ciudadanía. En ese momento, representó una apuesta valiente e innovadora: queríamos diversificar nuestras fuentes de generación renovable e impulsar un modelo de propiedad compartida entre personas socias.
Sin embargo, con el paso de los años, la explotación de Makassar se ha ido haciendo más costosa y técnicamente complicada. El modelo económico de una planta de biogás depende en parte de la gestión de residuos, una actividad que se aleja de nuestro objetivo principal: producir energía eléctrica 100% renovable para nuestras socias y socios. Creemos que la gestión de Makassar tendrá mayor sentido en manos de un operador especializado en tratamiento y valorización de residuos.
Durante estos años, hemos aprendido mucho sobre la tecnología del biogás. Se trata de un sistema complejo, altamente dependiente de la calidad de los residuos de entrada. Por ejemplo, la presencia de sulfhídrico –un compuesto corrosivo– ha sido un reto constante, ya que deteriora equipos esenciales como el motor principal de la planta. Sin embargo, hemos realizado todas las inversiones necesarias para mantener la planta en perfecto estado operativo hasta el momento de su venta.
También hemos evaluado con detalle los aspectos ambientales del proyecto: la gestión del digestato, la aplicación agrícola y la disponibilidad de suelos y residuos adecuados. Estos factores, junto con una normativa cada vez más exigente, han aumentado la complejidad ambiental de la actividad.
En resumen, la decisión de vender la planta responde a estos factores clave:
- Estrategia: ha dejado de ser una tecnología estratégica para el modelo de Som Energia.
- Incremento de costes: la explotación del proyecto se ha encarecido con el tiempo y su gestión es cada vez más compleja a nivel técnico.
- Modelo de actividad: el funcionamiento de la planta depende en parte de la gestión de residuos, una actividad alejada de nuestro foco principal.
- Marco regulatorio y ambiental: las normas y las condiciones ambientales se han vuelto más exigentes a lo largo del tiempo.
- Contexto sectorial: el sector del biogás está evolucionando hacia modelos con menor encaje en nuestra estrategia actual.
Una decisión coherente con nuestra estrategia
Como explica Belén Covelo, miembro del equipo de Gestión de Activos: "Makassar fue un proyecto pionero y valioso en su momento, pero hoy su modelo ya no responde a nuestra estrategia ni a los retos actuales del sector. Venderla es una decisión coherente con nuestros valores de transparencia y responsabilidad económica."
Actualmente, el sector del biogás está evolucionando hacia nuevos modelos -como la inyección de gas renovable en la red o su uso en el transporte-, ámbitos donde, de momento, no tenemos previsto entrar. En este nuevo contexto, la producción eléctrica a partir de biogás ha perdido competitividad y encaje dentro de nuestra estrategia de generación.
Aunque dejamos atrás Makassar, seguimos plenamente comprometidos con la generación de energía renovable, democrática y de proximidad. Seguimos centrando nuestros esfuerzos en proyectos más sostenibles, tanto económica como ambientalmente, que nos permitan avanzar hacia un sistema energético más justo, participativo y 100% renovable.