11 marzo 2022
La Guerra en Ucrania está teniendo efectos muy graves y trágicos sobre muchas personas. También está teniendo efectos en la economía global y especialmente sobre los precios de los recursos energéticos, principalmente por el miedo a lo que pueda ocurrir con los combustibles fósiles como el gas y el petróleo. Y esto tiene un impacto sobre el precio de la electricidad en toda Europa.
Estas subidas y la volatilidad del mercado también afectan a Som Energia, como ya hemos explicado en otras ocasiones. Los precios elevados de la energía en el mercado mayorista hacen que aumente considerablemente la cantidad de dinero que debemos avanzar ante diferentes organismos para seguir suministrando energía a los consumidores y consumidoras de la cooperativa. Debemos realizar pagos de importes cada vez más elevados antes de haberlos cobrado. Hace unos meses, cuando el precio de la energía empezó a subir de forma desorbitada, ya tuvimos que tomar decisiones extraordinarias. Ahora, los precios están alcanzando niveles aún más altos, sumando una mayor incertidumbre porque los conflictos bélicos son imprevisibles.
Por eso, para hacer frente y poder mantener el buen funcionamiento de la cooperativa, de manera urgente hemos establecido distintas medidas. Van encaminadas a reducir el volumen de la energía que comercializamos (lo que haría reducir el volumen de necesidades financieras) y conseguir una mayor liquidez, para que, en un escenario con precios de la energía en el mercado mayorista por encima de los 500 €/MWh de media, y sostenidos durante un tiempo, podamos seguir operando sin perder los valores y calidad del servicio que ofrecemos:
Para poder aplicar las medidas que sean necesarias, modificaremos las Condiciones Generales del contrato (en breve os las enviaremos).
Con la voluntad de compartir, con las personas socias, la situación en la que nos encontramos y las decisiones que se tengan que tomar, el Consejo Rector está mirando de organizar una Asamblea General extraordinaria para las próximas semanas.
En octubre y diciembre, cuando la subida de precios hizo saltar por primera vez las alarmas, iniciamos una serie de acciones. Iban encaminadas a tener más flujo de dinero y disminuir el volumen de electricidad, ya que lo que nos ocurría era, como ahora, que teníamos que avanzar una cantidad de dinero muy elevada para poder operar.
Con todas estas medidas hemos logrado que la cooperativa esté preparada para escenarios de precios de la energía de 500 €/MWh, sostenidos en el tiempo, y para el volumen de energía que gestionamos actualmente.
Todos estos cambios están teniendo un impacto en el día a día del equipo técnico de la cooperativa, y están dificultando poder ofrecer la atención a socias y usuarias que consideramos adecuada. Somos conscientes de estas carencias y, a pesar de la complejidad de la situación actual, también estamos trabajando en recuperar la calidad de nuestro servicio.
En función de cómo avance la situación y los posibles cambios de normativa que puedan existir, deberemos ir adaptándonos y plantear otras medidas. Debemos ser conscientes de que no todo está a nuestro alcance y dependemos de varios factores externos.
Todo ello es una nueva evidencia que refuerza lo que hace años que perseguimos: reducir la dependencia de los combustibles fósil, apostar por el uso racional de la energía, para que ésta sea energía verde, y que esté en manos de la ciudadanía y no oligopolios.
Como cooperativa nos hemos adherido al manifiesto No a la guerra en Ucrania: sus guerras, nuestras muertes, que han impulsado un grupo de entidades, movimientos sociales, partidos y sindicatos unidos en torno al lema «Paremos la Guerra». No sólo porqueeste hecho afecta directamente a la volatilidad de los precios de la energía, sino porque tenemos el firme convencimiento de que la violencia sólo comporta sufrimiento, horror y más violencia, y que debe exigirse a los gobiernos y la comunidad internacional que dediquen todos sus esfuerzos a detener la escalada belicista ya trabajar por la paz, el desarme y el fin del comercio de armas.