23 otsaila 2026
Aunque la Economía Social y Solidaria (ESS) se presenta como una alternativa indispensable para afrontar las crisis globales actuales, su capacidad de expansión se ve limitada por el desconocimiento entre los jóvenes y la falta de representación juvenil en sus estructuras de decisión. Según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social del Gobierno español, más del 60% de los jóvenes desconocen qué es la ESS, aunque este modelo promueve valores como la sostenibilidad, la equidad y la justicia social. Además, la presencia de jóvenes en los órganos de gobierno de las cooperativas es prácticamente nula, lo que impide que la economía social y solidaria conecte realmente con las nuevas generaciones y frena su potencial de transformación social y económica. Por lo tanto, aunque este modelo es muy valorado por personas de mediana y avanzada edad, los jóvenes no lo perciben como una opción viable ni como una vía para afrontar los problemas sociales y económicos actuales. De hecho, según datos del Eurobarómetro, publicado durante el cuarto trimestre de 2025, el 75% de los europeos reconocen la importancia de la economía social para el bienestar de la sociedad y solicitan más apoyo a las entidades de la ESS.
Uno de los factores que contribuyen a esta desconexión es el sistema educativo. En los institutos, la educación económica está principalmente orientada a modelos empresariales tradicionales, basados en el lucro y la competencia, con muy poca - o nula - mención de la ESS. En las facultades de economía, donde los jóvenes se forman para gestionar empresas, la realidad es similar: se habla extensamente de sociedades mercantiles, pero la ESS prácticamente no tiene cabida. Esto se traduce en una carencia de formación sobre alternativas económicas más sostenibles y solidarias, y pone de relieve que la educación está dejando de lado un modelo que tiene la capacidad de generar beneficios con una finalidad tanto social como económica.
Este desconocimiento no solo afecta a los jóvenes en términos de formación, sino también en su capacidad para acceder a espacios de toma de decisiones dentro de las organizaciones de la ESS. En Som Energia, por ejemplo, la base societaria está formada mayoritariamente por hombres de 45 a 74 años, y la representación juvenil dentro de los órganos de decisión es prácticamente inexistente. El Consejo Rector, que es el órgano de gobierno de la cooperativa, tiene una edad media de entre 40 y 50 años, datos que evidencian un claro desequilibrio generacional. Aunque recientemente hemos configurado el Grupo Transversal de Jóvenes de Som Energia con la intención de implicarnos, nuestra influencia e incidencia en la toma de decisiones es baja; por lo tanto, resulta incuestionable la necesidad de crear espacios de participación más inclusivos, donde los jóvenes podamos expresar nuestras inquietudes y contribuir activamente a la gobernanza de las cooperativas.
Además, la manera en que se ha comunicado la ESS a lo largo de los años también ha sido un obstáculo para su arraigo entre la juventud. El discurso sobre la ESS a menudo se ha centrado en sus valores, pero estos argumentos ya no son suficientes para atraer a los jóvenes, que viven en un entorno donde predominan relatos individualistas y consumistas, a menudo impulsados por influencers y modelos mediáticos más conservadores. Por ello, desde Som Energia se defiende que es necesario mostrar que la ESS no solo es una opción ética, sino también una opción viable económicamente, que genera empleos de calidad y redistribuye la riqueza de manera justa.
Para poder llegar a este segmento de la población, se requiere un esfuerzo coordinado para generar contenidos que expliquen y muestren cómo funciona la ESS en la práctica, con ejemplos concretos que pongan de relieve los beneficios tangibles para las personas implicadas. Esta tarea no solo depende de las organizaciones del sector, sino también de la capacidad institucional para fomentar y apoyar la creación de proyectos de economía social y solidaria entre la juventud. Por ejemplo, en Cataluña, aunque existen servicios de acompañamiento para jóvenes emprendedores sociales, el sector de la ESS aún no dispone de los recursos ni de la visibilidad necesarios para generar un impacto real en las generaciones más jóvenes, problemática que también afecta a otros territorios del estado Español.
El reto para la ESS y para cooperativas como Som Energia es claro: llegar a la juventud, romper la barrera del desconocimiento y ser referentes en demostrar que la economía social y solidaria es una alternativa real para construir una economía más justa, inclusiva y sostenible.Uno de los principios centrales de la ESS y valor central de Som Energia es la cooperación, tejer redes sólidas y fomentar los vínculos entre personas y entidades. Reforzar el tejido cooperativo incluyendo voces más diversas es una apuesta clave para hacer frente a este reto.
De hecho, Som Energia reafirma su compromiso con la juventud y su participación activa en la economía social y solidaria a través de su adhesión al manifiesto impulsado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social del Gobierno español, que tiene como objetivo promover la participación activa de la juventud en la ESS, facilitar el relevo generacional y fomentar nuevas iniciativas de emprendimiento colectivo en cooperativas, sociedades laborales y otras formas de economía social. El manifiesto se dio a conocer en febrero, en el marco de la presentación de la Red de la Juventud por la Economía Social celebrada en Mataró, una iniciativa destinada a potenciar el protagonismo de las personas jóvenes dentro del ecosistema de la ESS. La jornada, que coincidió con la inauguración oficial de Mataró como Capital Española de la Economía Social 2026, contó con la presencia de la vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Abed. Som Energia, junto con otras organizaciones del sector, se ha adherido para defender la necesidad de una representación más activa de la juventud en los espacios de toma de decisiones y para generar nuevos canales de participación juvenil. Desde el Grupo Transversal de Jóvenes de Som Energia trasladamos a la Red nuestras inquietudes y aportaciones para garantizar un futuro energético más inclusivo, participativo e intergeneracional. Desde nuestro punto de vista, la Red supone una palanca de activación para que más jóvenes puedan sumarse, supone una vía directa de conexión con otros grupos jóvenes alineados y supone abrir una puerta de recursos y de conocimiento con un potencial estratégico. Nos implicaremos activamente en los siguientes pasos para concretar y materializar los objetivos de la Red, tanto para llegar al conjunto de la juventud estatal como para implementarlos dentro del ecosistema de Som Energia. Nuestras propuestas son ambiciosas y queremos que la Red sea un motor de cambio para hacer frente a las distintas policrisis de nuestro contexto.
Escrito por el Grupo Transversal de Jóvenes Som Energia