Rompemos vínculos con la economía del genocidio
21 junio 2026
Varias cooperativas y entidades de la economía solidaria, entre ellas Som Energia, lanzan la guía “CompromesESS contra la economía del genocidio” para revisar las políticas de compra e inversión propias
"De la misma manera que incorporamos criterios ambientales, laborales o de género, podemos incorporar el criterio Palestina a nuestras políticas de compra y contratación", afirma Ana Pérez-Muelas, miembro del equipo técnico de Som Energia. Ésta es la idea que nos ha empujado a coordinarnos con diversas cooperativas para elaborar una guía que es, sobre todo, un instrumento práctico para ayudar al sector de la economía social y solidaria (ESS) a revisar sus políticas de compra, contratación, inversión y relaciones externas por no ser cómplices del genocidio. Se trata de una herramienta de presión no violenta para forzar a Israel a respetar el derecho internacional y los derechos del pueblo palestino.
CompromesESS contra la economía del genocidio parte de la constatación de que el Estado de Israel no podría cometer sus crímenes sin un entramado económico que se beneficia de ellos, los hace posibles y los normaliza. Es una de las tesis del informe From Economy of Occupation to Economy of Genocide, de la relatora especial de la ONU Francesca Albanese, que señala el papel de actores corporativos de sectores clave —como el armamento, la tecnología, las finanzas, la construcción o la energía— en el sostenimiento de la destrucción en Palestina.
La guía se presentó el 10 de junio en el Col·lectiu Ronda (Barcelona). Imagen: Jornal.
Romper vínculos y ser ejemplo
"Nosotros no queremos participar, ni directa ni indirectamente, en el genocidio, la ocupación, el apartheid y la colonización del Estado israelí contra el pueblo palestino", continúa Pérez-Muelas, y es por eso que deben romperse los vínculos que contribuyen a sostener las estructuras que están vinculadas con estos crímenes y apostar por contrataciones e inversiones responsables con criterios de justicia global. Porque por mucho que las entidades de la ESS estén radicalmente en contra, de forma involuntaria o por desconocimiento pueden estar reforzando empresas que forman parte de este engranaje criminal.
Por este motivo, Som Energia nos adherimos al manifiesto "Por el fin del comercio de armas con Israel" en mayo de 2024, y comunicamos que iniciábamos "un proceso de revisión de las relaciones de la cooperativa, con el propósito de evitar colaborar con aquellas empresas que participan o se benefician de la vulneración de los derechos humanos en Palestina".
En coherencia con este principio, el pasado 2025, en el marco de nuestra campaña "Esto no va de luz", renunciamos a anunciarnos en Amazon o Spotify por todo lo que representan estos medios. Y también decidimos sustituir la música de Artlist, una plataforma de recursos digitales en la que se puede encontrar música, imágenes, etc., por otro banco sin vinculación con Israel. Porque además de romper vínculos con empresas cómplices de la guerra, también debemos ser referentes y ejemplo que inspiren a otros espacios a defender los derechos humanos y los pueblos oprimidos, a articular alternativas y ejercer una solidaridad internacionalista.
¿Qué contenidos ofrece la guía?
- Orientaciones por:
- Revisar contrataciones y relaciones externas
- Identificar sectores de riesgo
- Aplicar criterios de contratación responsable
- Comunicar públicamente decisiones de desvinculación
- Formularios de evaluación, cláusulas contractuales y modelos de comunicado para romper relaciones con una proveedora o cliente
- Recursos y bases de datos para analizar posibles vínculos de complicidad
¿Quién ha participado en esta iniciativa?
- Las cooperativas reunidas en la campaña AmbPalestina.cat: Col·lectiu Ronda, Coop57, Sostre Cívic, Kult, La Fàbrica, La Sembra, L’Olivera, Radical Books y Som Energia, entre otros.
- La Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya (FCTC), la Federació de Cooperatives de Consumidors i Usuaris de Catalunya (FCCUC), la Xarxa d’Economia Solidària de Catalunya (XES) y la XEAS, que han dado su apoyo.
- El Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo (impulsado por SUDS y NOVACT), que han dado asesoramiento.
