El VI Premi Josep Pallach reconoce nuestra apuesta por un entorno laboral humano e integrador
16 septiembre 2026
Recibir un premio siempre es una buena noticia, pero lo es aún más cuando reconoce lo que consideramos esencial: el bienestar del equipo que hace crecer a la cooperativa. Ayer recogimos el Premi VI Josep Pallach a las “Empresas por la Educación y el Compromiso Social” en el Auditorio del Museo del Corcho de Palafrugell (Catalunya), organizado por la Fundació Josep Pallach.
Este premio tiene como objetivo poner en valor aquellas iniciativas empresariales que, a través de su labor diaria, favorecen la cohesión, la educación y la responsabilidad social. Cómo destacaron las integrantes del equipo de Entorno Laboral de Som Energia durante el acto de recogida, “Josep Pallach nos enseñó que la educación es la herramienta de transformación social más potente que tenemos, y en la cooperativa tenemos la certeza de que esta educación no se acaba en las aulas; el entorno laboral puede y debe ser un espacio de pedagogía viva, de aprendizaje en valores, de empatía y de inclusión real”.
Junto con Som Energia, también fueron premiadas la Fundació Climent Guitart y bonÀrea Agrupa.
Cuidados, conciliación y aprendizajes compartidos para transformar el entorno de trabajo
No tiene sentido transformar el modelo energético si no transformamos también la forma en que nos relacionamos y trabajamos. Por eso, hace cuatro años decidimos dar un paso más para poner los cuidados y las personas en el centro de nuestra actividad cotidiana.
Este camino ha sido un proceso continuo de aprendizaje colectivo y alianzas. “Hemos aprendido a romper los estigmas en salud mental de la mano de Obertament, a profundizar en el reconocimiento de la discapacidad gracias a la Fundación Eurofirms, y nos hemos reflejado en la trayectoria ejemplificante de cooperativas amigas como La Fageda, Suara y Sepra”, explican desde el equipo de Entorno Laboral, añadiendo que “para nosotros, medir el bienestar es tan esencial como medir cualquier otro indicador”.
Esta apuesta se traduce en hechos y medidas concretas en nuestra organización diaria: la reducción de la jornada laboral a 35 horas manteniendo el mismo sueldo, la búsqueda de una conciliación real, la accesibilidad universal y la adaptación de cada puesto de trabajo a la diversidad de quien lo ocupa. "Educamos con el ejemplo diario", enfatizan desde el equipo.
Recibir el premio Josep Pallach nos empuja a seguir demostrando que otro modelo de economía cooperativa, humana y justa no solo es posible, sino absolutamente necesario. Muchas gracias al jurado ya la Fundació por este reconocimiento que pertenece, en definitiva, a todas las personas socias y al equipo técnico que hacemos posible Som Energia. Porque, al fin y al cabo, esto no va de luz: va de educar para cambiar el mundo.
Este reconocimiento se suma al Premio Isabel Vila i Pujol 2026, que recibimos hace pocos meses en reconocimiento a nuestro modelo cooperativo y al trabajo realizado impulsando una transición energética socialmente justa y transformadora.