18 urria 2017
Estos días estamos recibiendo muchas consultas sobre qué le puede pasar a la cooperativa ante el panorama político actual. Las noticias avanzan a un ritmo imprevisible y puede que en el momento que leáis esta nota, lo que se diga ya esté obsoleto.
No podemos prever lo que puede suceder, pero sea lo que sea nos adaptaremos para continuar adelante y seguir dando respuesta a los socios y socias de la cooperativa. Intentamos hacer este análisis dando más peso a la lógica y menos a las emociones para deducir escenarios de futuro y así no precipitarnos en obtener conclusiones que quizás se basan en el miedo debido a la incertidumbre.
Antes de entrar en materia, vale la pena recordar que la esencia de Som Energia es impulsar las energías renovables para transformar el modelo energético y que éste sea lo más democrático posible y esté en manos de la ciudadanía. Como cooperativa, las decisiones importantes las tomamos las personas socias en Asamblea o de manera colectiva, y esto seguirá siendo así. Si aparece algún motivo de alarma: avisaremos, propondremos, votaremos y decidiremos.
Respecto a nuestra actividad de comercialización de electricidad hay que tener en cuenta algunos aspectos:
En relación a nuestra faceta de productores de renovables, queremos transmitir la misma serenidad. Las instalaciones siguen y seguirán teniendo los permisos para inyectar a la red y los derechos para obtener ingresos por esta producción continuarán vigentes. No nos parece parece que esta situación pueda cambiar por mucha tensión política que pueda darse. En todo caso, en un futuro lejano si se produjera un cambio relevante, las instalaciones que podrían verse afectadas serían las de Cataluña, las cuales deberían adaptarse al nuevo marco regulatorio.
Finalmente, la responsabilidad con las personas socias de la cooperativa, en cuanto a los derechos que han adquirido (capital social, inversiones, comercialización, etc.) siempre tendrán respuesta por parte de Som Energia. Por lo tanto, seguiremos trabajando para definir, entre todos y todas, qué queremos y qué no queremos para nuestra cooperativa.
Hace siete años Som Energia no existía. ¿Dónde estaremos dentro de 7 años? Mientras los valores que nos han hecho guiado hasta aquí sigan siendo válidos, la cooperativa continuará adelante.