24 enero 2022
Las aportaciones al capital social voluntario superan ya los 13 millones de euros, gracias a la participación de más de 6.800 personas, entidades y empresas socias. Quedan, pues, menos de dos millones para alcanzar los 15.
La situación del mercado eléctrico todavía no ha vuelto a la normalidad. Durante las fiestas vimos una escalada desorbitada del precio de la energía en el mercado mayorista, que alcanzó los 400 €/MWh. Ahora, los precios se acercan a los 200€/MWh que, si bien es menos, siguen estando muy lejos de los 50€/MWh de hace dos años. Esto hace que, al comprar la energía para comercializar, necesitemos avanzar mucha más cantidad económica de lo habitual. Por eso necesitamos un impulso más a las aportaciones al capital social voluntario.
Si todavía no has hecho ninguna aportación, te animamos a que te plantees hacerla y, así, apoyar a la cooperativa en estos momentos en los que el mercado lo hace tan complejo. Podéis hacer aportaciones tanto las personas socias como las entidades socias. Todas somos parte del proyecto, todas lo construimos conjuntamente.
Como explicábamos hace pocas semanas, las resistencias al cambio del modelo fósil y centralizado, hacia el modelo renovable y en manos de la ciudadanía, nos harán pasar por dificultades cada vez que se gane un poco de terreno. No dejarán que los cambios como la apuesta clara por la autoproducción (individual o compartida), las comunidades energéticas y otras iniciativas se den fácilmente. Por tanto, debemos seguir reforzándonos para demostrar que no estamos aquí para hacer sólo cosquillas, sino para promover un cambio transformador de verdad.
Una forma de hacerlo y, además, depender menos de esta volatilidad del mercado es, simplemente, no tener que comprar la energía en el mercado mayorista. Es decir, generar, desde la cooperativa, la energía que comercializamos. Generar nuestra propia energía significa ponerla en manos de la ciudadanía, y decidir nosotras mismas cómo queremos que sean las plantas, cómo las queremos gestionar, y qué precio consideramos que debe tener la energía que generan. Y como no tenemos ánimo de lucro, este precio es, únicamente, el del coste de construcción, gestión y mantenimiento de las plantas.
Desde Som Energia creemos que éste es el camino. Por eso, estamos recuperando y construyendo plantas de generación de energías renovables. Desde sus inicios, ya hemos puesto en funcionamiento una quincena. Y queremos seguir así: nos gustaría que la cooperativa pudiera abastecer cada vez mayor proporción de la energía que utilizan las socias.
Cuando se calme la situación, con la solidez económica que hayamos conseguido con las aportaciones, tenemos la intención de seguir recuperando y construyendo más plantas de generación de energía verde, distribuidas y que estén en manos de la ciudadanía.