08 junio 2015
[Recuperamos esta entrada que hicimos hace unas semanas en el anterior espacio web del Grupo Local de Bilbao]
Som Energia, Energia Gara Nafarroa, Som Energia Madrid, Grupo local de Bilbao… ¿Quién es quién en Som Energia?
Som Energia no es sólo una comercializadora de electricidad, o una cooperativa que desarrolla proyectos de generación de energía renovable. Som Energia pretende ser, como acertadamente define Dolors en el número de este mes la revista “Alternativas Económicas”, un “instrumento de innovación social”, que tiene vocación de ser una herramienta activa para promover el necesario cambio de modelo energético por el que apostamos.
Por eso, desde que empezó a dar los primeros pasos hasta hoy, uno de los debates más importantes ha sido la creación de una estructura organizativa que aúne las ventajas de la descentralización en territorios y grupos locales conservando las ventajas de una estructura centralizada que permita resistir en un mercado y regulación completamente dominado por el oligopolio. Actualmente Som Energia tiene casi 20000 socios de los cuales más de 1000 son de Navarra y País Vasco (en Bizkaia concretamente, 235).
¿Cómo articularse para facilitar la participación y la actividad de todo aquel socio que lo desee? Una cooperativa, por definición no es de un territorio, sino que es de los socios y socias que la componen. La cooperativa nace en Girona, pero actualmente existe más de un 40% de socios de otras regiones: Valencia, Bizkaia, Madrid, Navarra... Además, dentro del ADN de Som está el impulso al desarrollo local, la participación ciudadana y un sistema de generación distribuido, local y próximo a los puntos de consumo, en contraposición al sistema centralizado. ¿Cómo llevamos eso a la práctica en Som Energia? Esto tratamos de explicar en esta entrada. Un debate organizativo que está por cierto permanentemente vivo en la cooperativa, con el objetivo de ir adaptándose a las nuevas situaciones que van surgiendo.
Como ya es conocido, Som Energia nació en el año 2010 a partir de gente de la Universitat de Girona. La idea se convirtió en hecho el 11 de diciembre de 2010 cuando se formó oficialmente la cooperativa.
A principios del 2011 ya había varios grupos de personas (en Navarra, Aragón, Andalucía) que se interesaron por al proyecto. En el caso de Navarra, tras un debate interno que contemplaba la posibilidad de formar una nueva cooperativa independiente a imagen de Som Energia, se optó por sumarse a la cooperativa aprovechando el trabajo realizado y pesando finalmente más las ventajas de sumar esfuerzos y coordinando estrategias. Recordar que se trataba de los inicios de este tipo de cooperativas en el Estado, dónde el contexto es especialmente espinoso debido al gran poder del oligopolio eléctrico. Éste es el inicio de Energia Gara Nafarroa, que ya ha cumplido 4 años.
Así, cada vez más socios se van sumando al proyecto desde distintos lugares. Y a partir de la inquietud e iniciativa de algunos socios que se empiezan a agrupar en la zona donde viven, comienzan a surgir grupos locales.
En la asamblea general de 2013, los socios refrendan una nueva propuesta organizativa, que contempla la creación de Secciones Territoriales apostando por la descentralización y la plena autonomía de cada lugar. Entonces, ¿qué tipo de agrupaciones hay dentro de Som Energia y en qué se diferencia cada una?
En pocas palabras, Som Energia pretende ser una herramienta activa y un agente transformador hacia un modelo energético basado en la eficiencia energética, y la sostenibilidad social y medioambiental. La cooperativa no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para empujar hacia ese nuevo modelo energético. Por ello, no se trata (sólo) de comercializar electricidad o conseguir el máximo número de clientes, sino de promover cambios estructurales: tratar de promover la reflexión sobre qué modelo energético queremos. Quizá uno de los mayores éxitos de Som haya sido ese: ser capaz de actuar a escala local, de dar respuestas a las distintas realidades locales y territoriales existentes otorgando plena autonomía a los grupos locales, y a la vez, aportar la riqueza que supone el trabajo en red de los grupos locales, compartir experiencias y adaptarlas a cada lugar.
El trabajo de los socios en red se facilita tanto mediante encuentros virtuales (Plataforma Som Energia, Grupos de Correo...), como por encuentros físicos reales; entre los más destacados, el Encuentro anual de Grupos locales o la Escuela de Septiembre.